En el dia de hoy nuestro pastor Pedro Guzman predica sobre Hechos 28:1-16. El tiene 4 puntos.
[0:00] Amén. Amén. Es un inmenso placer tenerlos aquí en esta casa de Dios.
[0:38] En el día de hoy vamos a estar viendo el libro de los Hechos, el capítulo 28, y vamos a estar viendo los versículos del 1 al 16.
[0:53] Libro de los Hechos, el capítulo 28, los versículos del 1 al 16. Hechos 28, del 1 al 16.
[1:20] Estando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta, y los naturales nos trataron con no poca humanidad.
[1:32] Porque encendiendo un fuego nos recibieron a todos a causa de la lluvia que caía y del frío. Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego, y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.
[1:52] Cuando los naturales vieron la víbora colgando en su mano, se decían unos a otros. Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mal, la justicia no deja vivir.
[2:07] Pero él sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció. Ellos estaban esperando que él se hinchase o cayese muerto de repente.
[2:20] Más, habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un Dios. En aquellos lugares había propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solicitamente tres días.
[2:42] Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería. Y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos y le sanó.
[2:58] Hecho esto también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían y eran sanados. Los cuales también nos honraron con muchas atenciones.
[3:09] Y cuando salpamos, nos calgaron de las cosas necesarias. Pasado tres meses, nos hicimos a la vela en una nave alejandrina que había envernado en la isla, la cual tenía por enseña a Castor y Poluc.
[3:29] Y llegados a Siracusa, estuvimos allí tres días. De allí, costeando alrededor, llegamos a Regio. Y otros días, días después, soplando el viento sur, llegamos al segundo día a Puteoli.
[3:45] Donde habiendo hallado hermanos, nos rogaran que nos quedásemos con ellos siete días. Y luego fuimos a Roma. De donde oyendo de nosotros, los hermanos salieron a recibirnos hasta el foro de Apio y las tres tabernas.
[4:06] Y al verlo, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento. Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto militar.
[4:18] Pero a Pablo se le permitió vivir aparte con un soldado que le custodiase. Vamos a orar, mis hermanos. Señor, gracias por el Espíritu Santo.
[4:29] Gracias por el Espíritu Santo quien nos da entendimiento. Quien es el autor de tu palabra. Quien nos ayuda a entender tu palabra.
[4:44] Gracias, Señor, por todos los hermanos y hermanas, especialmente hermanas, que están orando en todo momento antes de la predicación. Gracias, Señor, porque es un privilegio predicar tu palabra.
[4:59] Es una gran responsabilidad. Y como dije en un principio, sin la ayuda del Espíritu Santo, no podemos predicar tu santa palabra. Aclara mi mente, mis pensamientos.
[5:13] Quítame las distracciones, al igual que a mis hermanos. Las preocupaciones, las tensiones. Yo dependo de ti, Señor. Yo te pido que en todo momento la figura de nuestro Señor Jesucristo sea exaltada y que todo lo que hagamos en el día de hoy sea para tu gloria.
[5:30] En el nombre de Jesús. Amén. Mis hermanos, cada año mueren entre 81.000 a 138.000 personas debido a moldeduras de serpientes venenosas.
[5:44] Les repito la cifra. 81.000 a 138.000 en el mundo por causa de moldeduras de serpientes venenosas. Eso significa que se produce una muerte cada cinco minutos por moldeduras de serpientes venenosas.
[6:02] Cada año se producen 400.000 amputaciones y discapacidades permanentes por la misma causa, por moldeduras de serpientes venenosas.
[6:16] En India mueren 50.000 personas al año. Imagínense esto. En India. Los países más afectados son precisamente Asia, América Latina, países de África.
[6:30] Y tenemos algunas serpientes, nombre de algunas serpientes, que son de las más peligrosas y de las más venenosas. En primer lugar está Taipan del interior.
[6:41] Esta es capaz de matar a más de 100 hombres. Con una moldedura, el veneno que produce puede matar más de 100 hombres. Esta serpiente, Taipan del interior, habita en Australia y el sudeste asiático.
[6:55] El veneno es capaz de matar en 45 minutos. Otra serpiente que tenemos es la serpiente marina de Belchel. Esta se encuentra en Tailandia y Australia.
[7:06] En Australia están casi todas las serpientes más venenosas, que lo tomen en cuenta para sus próximas vacaciones. Dice, esta serpiente puede matar a un ser humano en menos de 30 minutos.
[7:19] Menos de 30 minutos puede matar a un ser humano esta serpiente. Tenemos otra serpiente, se llama Taipan de la Costa. También está en Australia y en Nueva Guinea. Esta es una serpiente grande, de 2 a 3 metros.
[7:33] Dice que su moldedura coagula la sangre. Tenemos la famosa mamba negra, que quizás todos nosotros hemos escuchado. Esta está en África. Ella se caracteriza por su velocidad y agresividad.
[7:46] Y tiene un veneno letal si no se trata al paciente a tiempo. Voy a mencionarle también la cobra filipina. Posee el veneno más potente entre las cobras, capaz de matar rápidamente.
[8:01] Nosotros estamos viendo el libro de los hechos, que ha sido una gran bendición. Sigue siendo una gran bendición este libro, que ya pronto vamos a terminar.
[8:15] Estamos en el último capítulo. Pido que tengan su Biblia abierta, mis hermanos, para durante la predicación vayamos viendo los diferentes versículos. Y nuestro Señor Jesucristo había dado la gran comisión.
[8:28] La gran comisión de predicar el Evangelio en todo el mundo, a toda criatura. El que creyera sería salvo. Y dijo que fueran sus testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y en todos los confines del mundo.
[8:44] Y nosotros estamos viendo que el apóstol Pablo está predicando este Evangelio. Está predicando en todo momento, en todo tiempo. No lo ha detenido ni los apresamientos.
[8:56] Estuvo detenido. Los azotes. Fue azotado varias veces. Las amenazas de muerte. Los juicios injustos. Él seguía predicando en todo tiempo, en todo momento.
[9:09] Dios le había dado la encomienda de predicar el Evangelio. Él lo estaba haciendo. Él iba a ser testigo de Jesús en Roma. Él iba a ser enviado a Roma para predicar la palabra. Y precisamente, debido a una acusación falsa que le habían hecho, él apeló al César.
[9:27] O sea, él iba a ser llevado para tener una audiencia con el emperador. Porque como ciudadano romano que era, él tenía ese privilegio y podía hacer esto.
[9:39] Y precisamente, nosotros hemos visto y vimos el domingo pasado, durante la predicación del pastor Charles, que él partió hacia Roma en un barco.
[9:50] Y este barco tuvo, lamentablemente, tuvo muchísimos contratiempos. Y nosotros recordamos que cuando el barco llevaba una cantidad de días en la mar, él le sugirió que detuvieran, que detuvieran, que no siguieran la embarcación, porque venía una tormenta que iba a destruir el barco, pero ellos no le hicieron caso al apóstol Pablo.
[10:16] Y precisamente así como él había dicho, así como Dios se lo había revelado, sucedió. El barco encalló en la arena. Las olas destruyeron, fueron destruyendo el barco.
[10:27] El barco fue prácticamente completamente destruido. Pero antes de que esto sucediera, él les advirtió. Vino la tormenta. Se dieron cuenta que lo que él les había dicho era real.
[10:38] La tormenta vino y duraron varios días con esta tormenta. Tuvieron que quitar cargas de los que llevaba el barco.
[10:49] Tuvieron que arrojarlo al mar. Llevaba este barco, además de los prisioneros. Eran un total de 276 personas. Pero había también granos que tenían que llevar este barco.
[11:00] Y acuérdense que esto, cuando el barco se llena de agua, estos granos absorben mucha gran cantidad de agua y aumenta el peso del barco. Y esto puede producir que se hunda con mucho más facilidad.
[11:14] Empezaron a tirar cargas en el mar. Estaban preocupados. Estaban agitados. Estaban ansiosos por lo que estaba sucediendo.
[11:26] Y no, inclusive no habían comido. No habían comido durante muchos cuantos días que estuvimos viendo la semana pasada. Y Pablo le dijo que comieran.
[11:39] Pablo también le dijo que todos ellos, ninguno de ellos iban a perecer, que ninguno de ellos iban a morir. Estaban pensando coger los botes salvavidas.
[11:50] Y Pablo les dijo, Dios le estaba hablando a Pablo. Y Pablo les dijo que si ellos cogían los botes salvavidas, entonces iban a perecer, que la tripulación iba a perecer.
[12:03] Y en ese momento se llevaron de Pablo. Cuando el barco chocó, encayó, muchos soldados, porque llevaban una gran cantidad de prisioneros, querían matar a los prisioneros que llevaban.
[12:20] Porque ellos sabían que si los prisioneros se escapaban, quienes los estaban custodiando, le esperaban, iban a ser ejecutados.
[12:36] Y ellos querían hacer esto. Pero el centurión, había un centurión o un capitán que estaba encargado de cuidar a Pablo. Y este centurión había creído en Pablo.
[12:46] Había creído en todo lo que Pablo le decía. Y él impidió que mataran a los prisioneros. Acuérdense, eran un total de 276 personas. Pero Pablo le dijo, le recordó, que ninguno de ellos iban a perecer.
[13:05] Entonces, cuando el barco ya encayó, cuando las olas estaban destruyendo el barco, mandaron a que los que sabían nadar salieran. Vieron una isla cerca y salieron nadando.
[13:17] Los que no sabían, por la misericordia de Dios, por la providencia de Dios, pudieron ellos usar los pedazos de madera, los trozos del barco.
[13:28] Lo usaron como salvavidas y pudieron llegar todos. Y ninguno de ellos murió. Ninguno murió. Tal como Dios se lo había dicho a Pablo, el apóstol Pablo.
[13:40] Y aquí entonces nosotros empezamos, en el versículo 28, con la predicación de hoy, dice en el versículo número 1, en el capítulo 28, el versículo número 1, estando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta.
[14:00] Ellos no sabían dónde habían llegado. Imagínense ustedes en un barco, en un barco y una tormenta azotándolos por varios días. Ellos llegaron por la misericordia de Dios.
[14:11] La mano de Dios estaba en todo esto. El plan de Dios estaba detrás de todo esto. Y ellos, al llegar, no sabían ni siquiera dónde estaban. Y se dieron cuenta que estaban en una isla que se llamaba Malta.
[14:27] Esta isla se encuentra ubicada entre, podríamos decir, entre África del Norte y Sicilia. Está aproximadamente a 180 millas del noreste de África y a 58 millas de Sicilia.
[14:43] Ahí fue que ellos llegaron. Estaba lloviendo, hacía frío, posiblemente estaban agotados, estaban cansados. Y dice, cuando ellos llegaron, y los naturales nos trataron, nos trataron con no poca humanidad.
[15:01] Nosotros vamos a ver hoy cuatro puntos, mis hermanos, durante la predicación. El primer punto, nosotros vamos a ver la hospitalidad. El segundo punto, nosotros vamos a ver Pablo, un siervo de Dios.
[15:14] El tercer punto, la voluntad de Dios. Y un punto número cuatro, que sería Pablo, llega a Roma. Y estamos viendo que ellos llegaron a esta isla, donde cuando llegaron, dicen los naturales, que ellos le llamaban bálvaros, a los originarios de esta isla.
[15:35] Porque precisamente cuando, cuando una persona no hablaba, no hablaba griego, ellos lo consideraban, ellos lo llamaban bálvaros.
[15:46] Personas que no hablaban el idioma griego, acuérdense que el griego era el idioma más difundido, más hablado, que no tenían ninguna, ninguna influencia greco-romana, entonces ellos lo llamaban bálvaros.
[15:59] O los naturales. Como dice aquí, los naturales nos trataron con no poca humildad. Y aquí nos vamos a detener un poco. Ellos llegan, por la misericordia de Dios, a esta isla.
[16:13] Los naturales, o las personas originarias de esa isla, lo tratan con no poca humildad. O sea, lo trataron, lo trataron, lo asistieron, lo ayudaron.
[16:25] Fueron, mostraron hospitalidad con ellos. Mostraron hospitalidad. Posiblemente estas personas de esta isla no eran creyentes.
[16:38] Y lo trataron a ellos con mucha hospitalidad, con mucha amabilidad. Acuérdense que era una gran cantidad de personas.
[16:49] Eran 276 personas. Imagínense, y posiblemente ellos sospecharon, de alguna forma sospecharon ellos que esta persona, había muchos de ellos, o la gran mayoría de ellos eran presos.
[17:01] Imagínense que nosotros estemos viviendo en una isla y que un barco sufra un accidente y que lleguen esta cantidad y que ese barco lleve personas que están detenidas y esos detenidos lleguen lleguen y a nuestra isla.
[17:16] ¿Cuál va a ser nuestra reacción? Nosotros vamos a estar con precaución, vamos a estar alejados de esas personas. Posiblemente no les vamos a prestar ningún tipo de ayuda, pero no sucedió así.
[17:27] Imagínense aquí que nosotros en Hazelton se escapen una gran cantidad de presos y la policía informe, los medios de comunicación informe que ellos están alrededor aquí en la ciudad, que tengamos cuidado.
[17:38] Posiblemente nosotros vamos a estar en nuestras casas encerrados. Ellos, los naturales, las personas de esta isla, fueron, mostraron hospitalidad a estas personas que vinieron, que llegaron producto de la tormenta, producto de que el barco fue fue destruido.
[18:00] Hacía mucho frío y estaba lloviendo. Dice en el versículo número número dos, dice entonces porque encendieron un fuego, nos recibieron a todos a causa de la lluvia que caía y del frío.
[18:21] Hacía mucho frío, mis hermanos. Ellos decidieron hacer una una fogata, vamos a decirlo así, porque hacía bastante frío, estaba lloviendo y y querían ayudarlos.
[18:34] querían ellos todos ayudarlos. Entonces, en el versículo tres hay algo que me llama bastante la atención. Miren como dice la primera parte del versículo número tres.
[18:46] Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, vamos a pararnos aquí. el apóstol Pablo, un siervo de Cristo, un hombre con conocimiento de la palabra de Dios abundante, un hombre que Dios lo había usado bastante, que inclusive resucitó.
[19:07] Acuérdense cuando él estaba predicando que una persona se cayó de una altura y murió y Pablo con el poder del Espíritu Santo resucitó a esa persona. Pablo que había estado fundando, creando iglesias, enseñándole a pastores, predicando la palabra en todo momento y miren lo que está haciendo Pablo.
[19:31] Él no está sentado. Habían doscientas setenta y seis personas y él estaba recogiendo ramas para avivar el fuego. Qué gran ejemplo nosotros tenemos aquí de una persona que verdaderamente es un líder.
[19:51] Él no estaba sentado, quizás con alguien cubriéndolo para que no le cayera agua. No, él estaba buscando ramas, estaba buscando pedazos de árboles para avivar el fuego.
[20:11] Esto es increíble lo que nosotros estamos viendo. Pensemos muchas veces en los líderes de este tiempo, muchos líderes en este tiempo que no tomarían una postura como la que está haciendo Pablo, como lo que estaba haciendo Pablo y esto verdaderamente que me llama la atención, pero también me llamó la atención que los que los estaban asistiendo no eran creyentes.
[20:42] Los que los estaban ayudando posiblemente no habían escuchado del evangelio de Cristo y ellos estaban mostrando hospitalidad con estas personas que llegaron a la isla.
[20:54] Y miren cómo nos dice Primera de Pedro capítulo 4 versículo 9 hablando de la hospitalidad. Primera de Pedro capítulo 4 versículo 9 dice abran las puertas de su hogar con alegría oigan lo que dice con alegría quiero que le presten atención a esto lo vuelvo a leer abran las puertas de su hogar con alegría al que necesite un plato de comida o un lugar donde dormir con alegría abran las puertas de su hogar con alegría al que necesite un plato de comida o un lugar donde dormir. Dios nos manda a mostrar hospitalidad. Nosotros tenemos en la Biblia muchísimos ejemplos de hospitalidad. Nosotros tenemos el ejemplo de Abraham que le ofreció descanso, comida a estos tres extraños que llegaron a su casa, que precisamente estaba Dios con ellos. El Lot, ¿se acuerdan los ángeles que iban a destruir a Sodoma y Gomorra?
[21:55] Dios, el sobrino de Abraham le dio alojamiento a estos ángeles. Acuérdense de Jesús y Saqueo. Saqueo era un recaudador de impuestos que le dio, le dio, mostró hospitalidad con nuestro Señor Jesucristo. La viuda y Elías. Acuérdense de esta viuda que tenía pocos alimentos, prácticamente ningún tipo, muy poco alimento y lo compartió con Elías.
[22:24] Pero nos llama la atención el buen samaritano, la parábola del buen samaritano. Acuérdense de un hombre que fue atacado y fue dejado herido en el camino. Vino un sacerdote y lo vio y cogió por el otro lado del camino. Vino un levita, también no le hizo caso. Y vino un samaritano, le curó las heridas, lo llevó a un lugar y pagó para que lo atendieran.
[22:49] La Biblia nos enseña que nosotros como cristianos debemos mostrar hospitalidad y muchas veces no lo hacemos, mis hermanos. Y muchas veces lo hacemos y no lo hacemos con alegría.
[23:04] Muchas veces vivimos de espalda a esto que nos dice la palabra. Miren cómo estos que no eran creyentes vinieron y le dieron, asistieron a estas personas. Y posiblemente ellos se dieron cuenta que eran personas que tenían problemas con la justicia, que eran presos. Y ellos lo asistieron, ellos lo ayudaron. Y aquí nosotros podemos ver que ellos hicieron algo, algo bueno, algo que Dios manda.
[23:41] Y no eran, he recalcado varias veces y no eran creyentes. Porque es que hay una realidad, mis hermanos. Todos nosotros sabemos lo que es bueno y lo que es malo. Todos nosotros lo sabemos. Nosotros no tenemos excusa delante de Dios.
[23:58] El hombre no tiene excusa delante de Dios porque nosotros sabemos lo que es bueno y es malo. Porque Dios escribió su ley en nuestro corazón. Y la prueba de esto es la conciencia.
[24:09] Nuestra conciencia es la prueba de esto. Nadie va a tener excusa delante de Dios. Absolutamente nadie. Absolutamente nadie, mis hermanos, va a tener excusa delante de Dios.
[24:24] ¿Y qué estamos viendo? Ellos fueron, hicieron una hoguera, hicieron un fuego. Y vimos como Pablo estaba siendo, siendo un, un, un líder, vamos a decirlo así.
[24:39] Siendo un hombre con tantos conocimientos. Un hombre usado por Dios. Habiendo tantas personas. Y él fue el primero que estaba buscando ramas para avivar el fuego, para que todos se calienten.
[24:53] Él no se quedó sentado dando orden. Y nos llama la atención esto. Y precisamente, viendo en Mateo capítulo 20, versículo 26, que dice, oigan lo que dice Mateo 20, del 26 al 27.
[25:09] El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor. Este es nuestro Señor Jesucristo hablando. El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.
[25:23] Y el que quiera hacer el primero será vuestro siervo. Y miren lo que dice él. Termina diciendo nuestro Señor Jesucristo. Como el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.
[25:38] Pero yo quiero leérsela de la nueva traducción viviente. Eso mismo capítulo. Se lo voy a leer de la nueva traducción viviente, mis hermanos, que me pareció bastante interesante.
[25:50] Miren cómo dice la nueva traducción viviente, Mateo capítulo 20. Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia. Los líderes de este mundo así es que tratan al pueblo, con prepotencia, con menosprecio.
[26:06] Dice, y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. Este es nuestro Señor Jesucristo que está hablando. Y miren cómo dice nuestro Señor Jesús.
[26:18] Pero entre ustedes será diferente. Entre nosotros será diferente. Entre nosotros los cristianos será diferente. El que quiere ser líder entre ustedes deberá ser silviente.
[26:28] Wow. Lo voy a leer de nuevo. El que quiere ser líder entre ustedes deberá ser silviente. Y el que quiere ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo.
[26:42] Pues ni aún el Hijo del Hombre. Oigan esto, mis hermanos. Pues ni aún el Hijo del Hombre, nuestro Señor Jesucristo, vino para que le sirvan, sino para servir a otros.
[26:55] Y para dar su vida en mucho, para dar su vida en rescate por muchos. Nosotros somos servidores. Nosotros, los líderes de la iglesia, los miembros de la iglesia, tienen que tener una mentalidad de que nosotros estamos para servir.
[27:15] Y nosotros tenemos el ejemplo en nuestro Señor Jesucristo. Nosotros tenemos que preguntarnos, ¿cómo yo le puedo servir al hermano? ¿Cómo yo puedo servirle al hermano? ¿Cómo yo puedo ayudar al hermano?
[27:27] Y esto es Cristo, quien es Dios, que nos está diciendo esto. Y muchas veces, mis hermanos, nosotros lamentablemente no actuamos de esa forma.
[27:39] Muchas veces actuamos completamente diferente. Y tenemos que ir a la palabra y ver lo que nos dice Dios.
[27:50] Dios, el que quiera ser el primero entre ustedes, deberá convertirse en esclavo, deberá convertirse en un servidor. No va a ser fácil, mis hermanos.
[28:04] Nadie ha dicho que va a ser fácil. No va a ser fácil. Va a ser, muchas veces vamos a sufrir. Muchas veces vamos a sentir dolor.
[28:16] Muchas veces algunos hermanos no van a dejar que lo ayuden, que les sirvamos. Muchas veces vamos a ser rechazados. Pero miren lo que nos dice el Señor.
[28:30] El Hijo del Hombre vino al mundo a servir. Nosotros tenemos que tener esa misma mentalidad. Muchas veces los hermanos se van a alejar de la iglesia.
[28:42] Y ni siquiera nos van a dar una llamada, nos van a decir qué le ha pasado. Muchas veces se van a ir de la iglesia. Va a ser doloroso, mis hermanos. Y es doloroso.
[28:54] Créanme que es doloroso. Hermanos, que tú lo ves todos los domingos, que te comunicas con ellos, que tú los llamas. Que tú le preguntas cómo están, que estamos y de repente se desaparecen, mis hermanos.
[29:09] Y es doloroso. Pero aún a pesar de todo esto, Dios nos manda a nosotros tener una mentalidad, una actitud de servir a los hermanos.
[29:21] Y cuando las cosas se ponen difíciles, cuando las cosas a veces se ponen que sentimos que no podemos más, nosotros vemos a nuestro Señor Jesucristo.
[29:34] Nuestro Señor Jesucristo se mantuvo, se mantuvo persistente en obedecer a Dios, persistente en cumplir el plan de Dios.
[29:44] Y nosotros estamos viendo a Pablo. Estamos viendo a Pablo también cómo a pesar de todos los tropiezos, a pesar de todas las dificultades, a pesar de todas las cosas que pasó, azotes, encarcelamientos, falsas acusaciones, se mantuvo constante.
[30:04] Porque nosotros tenemos que ver a Cristo. Tenemos que mantenernos, nuestra mirada en nuestro Señor Jesucristo. Mirar a Cristo, mirar a Cristo, mirar a Cristo, mirar lo que Cristo hizo por nosotros, que siendo Dios, siendo Dios, Cristo es Dios, se humanizó, se encarnó, se hizo hombre y pagó en la cruz por nuestros pecados.
[30:27] Imagínense todos los santos adorándole a Él las 24 horas y Él vino al mundo y murió por nuestros pecados. Y nos dio salvación, nos dio vida eterna.
[30:38] Entonces, ¿qué sigue diciendo en el versículo número 3? Dice, entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.
[30:52] ¡Wow! Mis hermanos, pero Pablo, apresamiento, azote. En el barco que viene se hunde. El barco, el mar lo destruye.
[31:03] Llega por la misericordia de Dios a una isla. Entonces, tratando de ayudar a los hermanos, viene una serpiente y lo muerde en las manos. Y nosotros a veces nos quejamos, mis hermanos.
[31:15] A veces decimos, no, yo no voy a ir a la iglesia porque está muy frío. Yo no voy a ir los miércoles al culto de oración porque yo estoy muy cansado, mis hermanos. Y miren, miren Pablo.
[31:27] Miren todo lo que Pablo pasó. Miren, pero veamos a nuestro Señor Jesucristo. Todo lo que nuestro Señor Jesucristo, siendo Dios, pasó humillación.
[31:38] Lo escupieron, lo maltrataron. Fue triturado, fue molido, como dice, por nuestras transgresiones. Y nosotros a veces tenemos que ver esto, mis hermanos. Tenemos que ver lo que nos dice la palabra, lo que nos dice la Biblia.
[31:51] Lo que nos está enseñando su santa palabra. Entonces, se le prendió. Eso significa que la serpiente, cuando lo mordió, quedó colgando de las manos.
[32:07] Y esto ha dado motivo a algunas malas interpretaciones. ¿En qué sentido? Algunas personas dicen que no era una víbora venenosa, o no era una serpiente venenosa, perdón.
[32:25] Porque por lo regular, cuando las serpientes venenosas muerden, ellas muerden, dejan el veneno y sueltan la presa. Pero eso se ha demostrado que no es así.
[32:36] Se ha demostrado perfectamente que no es así, que en algunos casos las serpientes quedan como sostenidas o colgando de lo que ellas están mordiendo.
[32:48] Otros dicen, siempre buscando cómo hacerle daño a la palabra de Dios. Voy a decirlo así, voy a tomar la libertad de decirlo así. Otros dicen que en la isla de Malta no existen serpientes venenosas.
[33:06] Pero sí se ha demostrado que en esos tiempos había serpientes venenosas, que posiblemente como la isla se pobló bastante y las serpientes perdieron su medio natural, ya no hay entonces serpientes venenosas.
[33:28] Y qué hizo Pablo cuando fue mordido por la serpiente? Dice, cuando los naturales vieron la víbora colgando de sus manos, se decían unos a otros.
[33:41] Imagínense, ellos ven que este hombre viene la serpiente y lo muerde, se queda colgando de sus manos. Bueno, empezaron las especulaciones, las acusaciones, los malos comentarios.
[33:57] Dijeron, miren cómo dijeron ellos, ciertamente este hombre es homicida. A quien ha escapado del mal, la justicia no deja vivir.
[34:08] Dijeron, ven acá, pero este hombre, el barco donde viene se destruye. Viene ahora y una serpiente lo muerde y se queda colgando. Verdaderamente que este hombre, este hombre es un homicida.
[34:26] Este hombre es un pecador. Porque miren lo que le está pasando. Siempre sucede, mis hermanos, que hacemos comentarios. Hacemos comentarios por causa de nuestro pecado, por causa de nuestra falta de entendimiento.
[34:42] Hacemos comentarios que no son correctos. Muchas veces vemos a un hermano padeciendo por cualquier causa, alguna enfermedad, alguna situación difícil.
[34:53] Lo primero que muchas veces nos llega a la mente, se tiene alguna cuenta pendiente con Dios. De una vez estamos cuestionando, mis hermanos. Muchas veces estamos juzgando. En estos tiempos, si hubiese sido en estos tiempos que le sucede, a alguien le sucede lo que a Pablo le está sucediendo, posiblemente dirían, esto es el calma.
[35:13] Esto es una palabra muy de moda ahora, esto es el calma. O sea, lo que hagas, lo que hagas mal, el universo te va a cobrar, mis hermanos. Varios comentarios hubiesen surgido si esto le sucediera a alguien en este tiempo, en este momento.
[35:31] Mis hermanos, nosotros creemos que Dios es soberano. Nosotros creemos que Dios está en control de todas las cosas. Nosotros creemos que nada sucede en el mundo sin que Dios no tenga control de ello.
[35:46] Pablo es un siervo de Dios. Dios está en control de todo lo que está pasando. Dios está, Dios sostiene a Pablo.
[35:57] Dios envió a Pablo a predicar el evangelio a Roma. El plan de Dios siempre se va a cumplir. Nada va a detener el plan de Dios.
[36:08] Entonces, miren lo que hizo Pablo en el versículo número 5. Pero él sacudiendo la vibra en el fuego, ningún daño padeció. Wow, mis hermanos. La vibra lo está mordiendo.
[36:20] Él sacudió las manos y la vibra cayó en el fuego y no le pasó absolutamente nada. Y ellos sabían que era una serpiente, una serpiente venenosa, porque ellos estaban esperando que iba a morir.
[36:35] Y no le sucedió absolutamente nada. Miren cómo lo dice en el versículo número 6. Ellos estaban esperando que él se hinchase o cayese muerto de repente.
[36:46] Estaban esperando eso. Más, habiendo esperado mucho y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un Dios. Dijeron, ve acá, pero este hombre lo mordió una serpiente.
[36:58] Y miren cómo está, tranquilo. Y no le pasó nada, pues este hombre es un Dios. Pero me llama la atención también cómo Pablo actuó, cómo Pablo reaccionó.
[37:11] La serpiente lo mordió, sacudió las manos y él siguió haciendo lo que estaba haciendo. Y esto nos deja una enseñanza, mis hermanos, grandísima a nosotros. Nosotros vamos a tener pruebas, vamos a tener momentos difíciles, vamos a tener dificultades en nuestras vidas.
[37:27] Todos nosotros vamos a tener en algún momento. Cómo nosotros reaccionamos ante las dificultades, ante las pruebas que lleguen a nuestras vidas. Cómo nosotros tomamos estas dificultades.
[37:39] Tenemos que ver el ejemplo de Pablo. Él estaba descansando en Dios. Él estaba confiando en Dios. Su esperanza y su confianza estaba en el Dios Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
[37:55] Y por eso él estaba actuando de esa forma. Dice, sigue diciendo, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un Dios. Cambiaron de pensamiento, cambiaron de opinión inmediatamente.
[38:10] Y dice en el versículo número 7 que en aquellos lugares había propiedades del hombre principal. Había un hombre principal, posiblemente era el gobernador, posiblemente nombrado por el imperio romano.
[38:22] El imperio romano era el país más poderoso que controlaba todas las cosas, una gran cantidad de naciones. Y dijo, posiblemente habían nombrado a este hombre, Publio.
[38:34] Se llamaba su nombre. Dice que los recibió y los pedó solicitamente por tres días. Él los recibió, los pedó. Posiblemente escuchó lo que había sucedido con Pablo.
[38:47] Pero, qué gran oportunidad está teniendo Pablo de predicar la palabra de Dios. De predicar el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Tuvo una gran oportunidad.
[38:57] Y estamos seguros, aunque aquí nosotros no vemos en los versículos. Nosotros estamos seguros que él predicó la palabra de Dios. De seguro que sí. Dondequiera que Pablo iba, predicaba el evangelio de Cristo.
[39:10] Porque para eso fue el llamado. Y dice en el versículo número 8. Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería.
[39:21] Enfermo, el padre de este hombre principal. Y entró Pablo a verle. Y después de haber orado, le impuso las manos y le sanó. Dios usando a Pablo.
[39:33] El padre del hombre, de este hombre, el principal de la isla. Posiblemente el gobernador. Posiblemente un representante del imperio romano. Tenía una disentería, que es una enfermedad que se conoce.
[39:44] Se llama la enfermedad de Malta. Precisamente por el nombre de la isla. Se llama, por eso se le puso enfermedad de Malta. Que producía o produce mucha fiebre.
[39:55] Produce dolor abdominal. Produce disentería. Y es transmitida a través de consumir la leche de las cabras. Y Pablo fue y oró y lo sanó.
[40:07] Dios usando a Pablo. Dios mostrando que verdaderamente Pablo lo que hacía, lo hacía de parte de Dios. Que Pablo había sido enviado por Dios.
[40:18] Qué gran oportunidad Dios usó esto para llevar su palabra. Este accidente que estuvo en el barco. Dios usó todo esto para llevar su palabra a esta isla.
[40:30] Que posiblemente no conocían del evangelio de Cristo. Que no conocían del evangelio de Dios. Dios dice, hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían y eran sanados.
[40:45] O sea, después que vieron esto, que Pablo sanó a este hombre. Todos los que tenían enfermedades fueron y eran sanados. Acuérdense que Lucas, que es el autor de este libro de los hechos, era médico.
[40:59] Posiblemente Lucas hizo el diagnóstico y Pablo lo sanó. Y Lucas era lo que estaba, andaba con Pablo.
[41:10] Iba con Pablo en esta travesía. Entonces, dice en el versículo número 10. Los cuales también nos honraron.
[41:20] Dice, después que Pablo sanó, que curó a muchos enfermos. Dice, los cuales también nos honraron con muchas atenciones. Y cuando salpamos, nos cargaron de las cosas necesarias.
[41:34] O sea, Pablo está en esta isla. Vino por la voluntad de Dios. Vino por, era la voluntad, la voluntad de Dios de que él fuera a esta isla.
[41:45] Y tiene la oportunidad de predicar el evangelio. Tiene la oportunidad de sanar enfermos. Tiene la oportunidad de conocer a más hermanos.
[41:58] Personas que no son creyentes le muestran hospitalidad. Le muestran hospitalidad a Pablo. Y qué sucede después.
[42:10] Dice, pasado tres meses. Ellos duraron tres meses en esta isla. Piensen ustedes, mis hermanos. Nosotros estamos 100% seguros de que Pablo en ese tiempo estuvo predicando el evangelio.
[42:24] Estuvo predicando el evangelio en todo momento, en todo tiempo. Tres meses en la isla. Esperando que pasara el invierno. Que llegara un tiempo en el cual pudieran navegar sin menos peligro.
[42:37] Sin menos riesgo. Cuando pasaron esos tres meses. Dice que todos los moradores de la isla lo cargaron con muchas atenciones. Posiblemente le dieron alimento para la travesía.
[42:50] Le dieron las cosas que ellos necesitaron. Dice, pasado tres meses nos hicimos a la vela en una nave alejandrina. Está en el versículo 11.
[43:01] Que había invernado en la isla. La cual tenía por enseña Castor y Poluc. O sea, tenía como unas figuras, por así decirlo. De estos dos.
[43:11] De estos dos que eran considerados como dioses. Hijos de Zeus. Y que posiblemente ellos lo usaban para tener cierta protección en el mar.
[43:23] Una falsa creencia. Pero así estaba el mundo en ese tiempo. Y así está el mundo en este tiempo. Y dice en el versículo 12. Llegados a Siracusa estuvimos allí tres días.
[43:34] Acuérdense que Pablo iba para Roma. Pablo iba a ser testigo de nuestro Señor Jesucristo en Roma. Dios lo había dispuesto así. Dios lo había ordenado así. Dice, llegados a Siracusa estuvimos allí tres días.
[43:48] Siracusa era la ciudad principal de Sicilia. Y de allí costando alrededor. Llegamos en el versículo 13. Llegamos a Regio. Y otros días después. Soplando el viento sur.
[43:58] Llegamos al segundo día a Puteoli. Donde habiendo hallado hermanos. Oigan esto mis hermanos. Seguimos viendo. Donde habiendo hallado hermanos.
[44:09] Nos rogaron que nos quedásemos con ellos siete días. Y luego fuimos a Roma. O sea. Posiblemente estos hermanos. En estas ciudades. Que ellos llegaron.
[44:20] No conocían. A Pablo. Pero miren como lo estaban recibiendo. Ellos les rogaron. Que se quedasen. Que. Y ellos duraron siete días. Tenían deseos.
[44:32] De. De. De. Estar con Pablo. Tenían deseos. De escuchar a Pablo. Tenían. Deseos. De tener comunión. Comunión. Con Pablo. Dice.
[44:43] De donde. Oyendo de nosotros. Los hermanos salieron a recibirnos. Hasta el foro de Apio. Y las tres tabernas. Y al verlos Pablo. Dio gracias a Dios.
[44:53] Y cobró aliento. Cuando Pablo vio los hermanos. Como lo estaban recibiendo. Cuando vio los hermanos. Como. Como. Cuál fue la reacción de ellos. Esto le dio como un nuevo ánimo.
[45:05] A Pablo. Esto le dio ánimo nuevo. Y. Dice. Después de esto. Cuando llegamos a Roma. El centurión entregó los presos. Acuérdense del centurión. Cuyo nombre era Julio.
[45:17] Que impidió que mataran a los. A los presos. Cuando él llegó a Roma. Entregó los presos. Al prefecto militar. Pero a Pablo. Se le permitió vivir aparte.
[45:28] Con un soldado. Que le custodiase. Él iba a estar con ese soldado. Hasta que. Y el. Que lo custodiase. Y lo pidió. Le pidió vivir como.
[45:39] En un lugar. Aparte. Entonces. Que nosotros. Hemos aprendido. Que nosotros. Estamos viendo. En estos versículos. Porque precisamente.
[45:50] Al final. Del libro de hechos. Un libro que ha sido. De mucha bendición. Para nosotros. Porque el espíritu santo. Escribe esto. Para las iglesias. Que cosas.
[46:01] Nosotros. Debemos tomar. De estas palabras. Que cosas. Nosotros. Debemos aprender. Que cuando lleguemos. A los. A nuestros hogares. Nosotros pensemos. Que yo.
[46:12] Aprendí. De lo que Dios. Trajo. En su palabra. Para mí. Número uno. Nosotros. Tenemos que. Aprender. A mostrar.
[46:23] Hospitalidad. A los hermanos. Nosotros. Tenemos que. Mostrar. Hospitalidad. A los hermanos. Nosotros. Vimos la definición. Que dice la Biblia. Cuando tú. Abre la puerta.
[46:34] De tu hogar. Para alguien. Que necesita. Alimento. Que necesita. Un lugar. Donde dormir. Y la hospitalidad. Se puede mostrar. En diferentes formas. También mis hermanos. Como nosotros.
[46:44] Vamos a salir de aquí. Mostrando hospitalidad. Nosotros. Siendo solidarios. Con los hermanos. Nosotros. Llamando a los hermanos. Cuando no vienen a la iglesia. Nosotros. Acompañando a los hermanos.
[46:55] Cuando tienen una cita médica. Nosotros. Ayudándolo. En cualquier cosa. Que el hermano. Necesite. De. Ayuda. Que cosas. También nosotros. Podemos aprender.
[47:06] Y debemos aprender. De estos versículos. Que es la palabra de Dios. Que hemos visto. En el día de hoy. Nosotros. Tenemos que aprender. De Cristo. Tenemos que aprender.
[47:16] De Cristo. Nosotros. Tenemos que ser imitadores. De Cristo. Nosotros. Vimos. Como él dice. El que quiera ser grande. Que sea. Que silba al otro. Nosotros.
[47:28] Los líderes. De la iglesia. Nosotros. Estamos llamados. A ser. Siervos. Del señor. Nosotros. Estamos. A ser. Servidores. Pero no solamente. Esto se aplica. A los líderes.
[47:38] De la iglesia. Sino. Que también. Se aplica. A todos los miembros. De la iglesia. A ser. Servidores. A servir al hermano. A servir al prójimo. Porque eso es lo que nos manda. Nuestro señor.
[47:49] A eso. Que nos manda. Nuestro señor. Que nosotros. Podemos preguntarnos. Cuando salgamos. De aquí. Hoy. Como yo puedo. Ayudar a mis hermanos. Como yo puedo. Servirle a mis hermanos.
[48:01] En que forma. Yo puedo servir. A mis hermanos. Mis hermanos. Esto. Es lo que nosotros. Estamos viendo. Como le dije. Va a ser difícil. En algunos momentos.
[48:13] Algunos momentos. Nos vamos a. Vamos a sentir. Nos vamos a sentir. Rechazado. Quizás. Vamos a sentir. Decepciones.
[48:25] Pero Dios. Nos va a dar la victoria. Dios. Nos va a dar la victoria. La voluntad de Dios. Siempre se va a cumplir. Mis hermanos. La voluntad de Dios.
[48:37] Es buena. Perfecta. Y agradable. Eso lo dice en Romano. Capítulo 12. Versículo 2. La voluntad. De Dios. Es buena. Agradable. Y perfecta.
[48:48] Miren todas las cosas. Que Pablo estaba. Estaba pasando. Pero Dios. Estaba detrás. De Pablo. Ahora. La voluntad de Dios. Es buena. Agradable. Y perfecta.
[48:58] Pero requiere obediencia. Y requiere confianza. En el Señor. Requiere obediencia. Y confianza. En el Señor. Requiere que nosotros. Nosotros. Seamos transformados.
[49:10] Requiere. Para nosotros. Poder entender. La voluntad de Dios. Nosotros. Necesitamos. Ser transformados. Necesitamos. Nosotros. Arrepentirnos. De nuestros pecados. Y poner nuestra confianza. En nuestro Señor. Jesucristo.
[49:20] Yo no sé. Por lo que tú estás pasando. En el día de hoy. Yo no sé. Cuáles pruebas. Tú estás pasando. Cuáles dificultades. Tú estás pasando. Pero así como Pablo.
[49:32] Confió. Confía. Confiaba en el Señor. Así. Yo te pido. Así la palabra de Dios. Te pide. Que tú confíes en el Señor. Que tú descanses en el Señor. Eso es lo que estamos viendo aquí.
[49:43] Qué cosas también nosotros podemos. Aprender. Servirle a los hermanos. Nosotros tenemos que. Pedirle al Señor.
[49:54] Que nos. Nos dirija en nuestras vidas. Que nos guíe en nuestras vidas. Que todo lo que hagamos sea para. Para su gloria. Que todo lo que hagamos sea para. Exaltar a nuestro Señor Jesucristo.
[50:06] Y. Si tú estás hoy. Sin el Señor. Si tú no conoces del Señor. Si tú estás visitando la iglesia. Por primera vez. O si nunca has escuchado.
[50:17] Lo que te voy a decir ahora. Eh. Es importante que preste atención. Tú eres un pecador. Todos nosotros somos pecadores. Todos nosotros necesitamos.
[50:28] Arrepentirnos de nuestros pecados. Todos somos pecadores. Absolutamente todos. Pero hay esperanza. Y la esperanza está en nuestro Señor Jesucristo.
[50:40] En nuestro Salvador. Arrepiéntete de tus pecados. Y pon tu confianza. En nuestro Señor Jesucristo. Para que seas salvo. Si tú. Viniste hoy. Por primera vez.
[50:50] Y quiere que nosotros. Oremos por ti. Al final del servicio. Te puedes acercar a cualquiera de. De nosotros. De los líderes de la iglesia. Y podemos orar por ti. Eh. Puedes venir con confianza.
[51:03] Puedes venir. Eh. Tranquilo. Que lo vamos a hacer con mucho amor. Lo vamos a hacer para la gloria. De Dios. Vamos a orar mis hermanos. Señor gracias por.
[51:15] Por tu palabra. Señor en estas palabras. Nosotros vemos. Que debemos de mostrar hospitalidad. Eh.
[51:27] A los hermanos. A todo el mundo. Debemos ser servidores. Cristo vino a servir. Ayúdanos Señor.
[51:37] A meditar en estas palabras. A entenderla. Y aplicarla en nuestras vidas. Gracias Señor. En el nombre de Jesús. Amén.