El Complo Para Matar A Pablo

Hechos - Part 40

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Preacher / Predicador

Pedro Guzman

Date
Oct. 26, 2025
Time
13:00
Series / Serie
Hechos

Description

Nuestro Pastor Nos Predico En Hechos 23:12-35 Tiene 3 Puntos.

1)El Complo Para Matar A Pablo.
2)La Providencia De Dios.
3)Pablo Ante El Governador.

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Transcription

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[2:02] Thank you. Thank you. Thank you. Thank you. Thank you. Thank you.

[2:14] Thank you. Thank you. Thank you. Thank you. Thank you. Thank you.

[2:26] Thank you. Thank you. Thank you. Thank you. Thank you. Thank you.

[2:38] Thank you. Thank you. Les dijo, El tribuno despidió al joven, mandándole que a nadie dijese que le había dado aviso de esto.

[3:20] Y llamando a dos centuriones, mandó que preparasen para la hora tercera de la noche doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros para que fuesen hasta Cesarea.

[3:35] Y que preparasen cabalgaduras en que poniendo a Pablo le llevasen en salvo a Félix el gobernador.

[3:47] Y escribió una carta en estos términos. Claudio Lisías, al excelentísimo gobernador Félix. Salud.

[4:00] Este hombre aprendido por los judíos y que iban ellos a matar, lo libré yo acudiendo con la tropa, habiendo sabido que era ciudadano romano.

[4:11] Y queriendo saber la causa, por qué le acusaban, le llevé al concilio de ellos y ayer que le acusaban por cuestiones de la ley de ellos.

[4:23] Pero que ningún delito tenía digno de muerte o de prisión. Pero al ser avisado de acechanzas que los judíos habían tendido contra este hombre al punto, le he enviado a ti, intimando también a los acusadores que traten delante de ti lo que tengan contra él.

[4:49] Y los soldados, tomando a Pablo como se les ordenó, le llevaron de noche antipatris. Y al día siguiente, dejando a los jinetes que fuesen con él, volvieron a la fortaleza.

[5:05] Cuando aquellos llegaron a Cesarea y dieron la carta al gobernador, presentaron también a Pablo delante de él. Y el gobernador, leído en la carta, preguntó de qué provincia era.

[5:17] Y habiendo entendido que era de Cilicia, le dijo, te oiré cuando vengan tus acusadores. Y mandó que le custodiasen en el pretorio de Herodes.

[5:29] Vamos ahora, mis hermanos. Señor, tú te has revelado a todos nosotros. Te has revelado a la humanidad por medio de la creación.

[5:42] Te has revelado por medio de los profetas. Y te has revelado mucho mejor a través de tu palabra. Y por medio de nuestro Señor Jesucristo. Y en esa revelación, Señor, nosotros vemos que tú eres un Dios santo.

[5:56] Y que nosotros somos pecadores. Y tú decidiste enviar a tu Hijo a morir por nuestros pecados para que seamos salvos. Nuestro Señor Jesucristo predicando el Evangelio, predicando tu palabra.

[6:09] Y tu palabra es poderosa, tu palabra tiene poder. Y precisamente es lo que vamos a hacer en el día de hoy, a predicar tu palabra. Pedimos que tu palabra llegue con el poder del Espíritu Santo.

[6:20] Que tu palabra transforme los corazones. Que tu palabra nos ayude a crecer en santidad. Señor, durante la predicación vienen muchas distracciones, vienen muchos ataques.

[6:30] Te pedimos que tú nos ayudes, tanto al predicador como a la audiencia, a los hermanos que están escuchando el sermón. Que nos mantengamos fijo y atento a tu santa palabra.

[6:41] Que nos olvidemos de cualquier cosa, de las preocupaciones, de las tensiones, de los afanes de este mundo. Estas son palabras de vida, palabras de salvación.

[6:52] Que merecen respeto, merecen la honra. Gracias Señor por este privilegio enorme que tú nos das. En el nombre de Jesús. Amén. Mis hermanos, podríamos decir que los cuatro presidentes mejor cuidados o mejor protegidos en el mundo serían el presidente de Estados Unidos, el presidente de Rusia, el presidente de China y el presidente de Corea del Norte.

[7:21] De todos, de estos cuatro, podríamos decir también que el presidente de Corea del Norte es el que tiene mayor protección. La gran cantidad de personas que movilizan cuando ellos, cuando él se va a dirigir a un lugar, es increíble.

[7:39] Cualquiera de estos presidentes, cuando van a viajar a otra nación, cuando van a viajar a otra ciudad, a otro estado, movilizan una gran cantidad de recursos, incluyendo desde personal médico, militares entrenados tecnológicamente para evitar que tengan alguna interferencia en la comunicación.

[7:58] Ocupan los edificios aledaños que están cerca donde ellos van a estar y llega a personar antes de que ellos llegaran al lugar del destino. Ellos llegan, ellos llegan primero. Es increíble la protección que tienen estos cuatro presidentes, pero nosotros, hay una protección que es mucho mejor, hay una protección que es mucho más poderosa y es la protección, la providencia que Dios nos da a todos nosotros.

[8:30] En el día de hoy vamos a continuar con el libro de los hechos. Este libro maravilloso, mis hermanos, ha sido una bendición el predicar de este libro, el nosotros escuchar la predicación de este libro.

[8:43] Y hemos visto a Pablo, Pablo, quien recuerden, quizás quienes nos visitan por primera vez aquí en el día de hoy, Pablo era un perseguidor de cristianos, persiguía a los cristianos, daba la orden de matar a los cristianos.

[8:58] Pero tuvo un encuentro con Dios, tuvo un encuentro con nuestro Señor Jesucristo y fue transformado. Y ahora se dedica a predicar el Evangelio de Cristo. Está predicando, hemos visto que estaba predicando el Evangelio de Cristo en todo momento, en todo tiempo.

[9:14] Para él vivir era Cristo. Dijo que estaba dispuesto a dar su vida por nuestro Señor, por nuestro Señor Jesucristo. Y muchas personas vinieron en arrepentimiento y fe.

[9:25] Al escuchar la predicación de la palabra. Como tú y yo, vinimos en arrepentimiento y fe cuando escuchamos la palabra. Alguien nos predicó, escuchamos la palabra y el Espíritu Santo usó esa palabra y transformó nuestros corazones.

[9:38] Teníamos corazones endurecidos por el pecado, mis hermanos. No veíamos la luz de Cristo. Cuando el Espíritu Santo nos transformó, cuando nos predicaron, pudimos ver lo grandioso y lo maravilloso que es nuestro Señor Jesucristo.

[9:52] Pudimos ver que somos pecadores, que hemos violentado la ley de Dios y que merecíamos la muerte. Y Cristo murió en lugar de nosotros. Cristo fue crucificado y murió, sufrió por nosotros.

[10:04] Y esto que estaba haciendo Pablo, vinieron muchas personas al conocimiento de nuestro Señor Jesús. Muchos gentiles o no judíos se arrepintieron y fueron salvos.

[10:19] Muchos judíos también se arrepintieron y fueron salvos. Y esto creó celos, creó envidia. Satanás usando a los líderes religiosos, a muchas personas.

[10:33] Y empezaron a decir cosas que no eran ciertas de Pablo. Decían que él predicaba en contra de la ley. Imagínense, de la ley de Moisés. Cosa que es totalmente falso.

[10:44] Decían que él hablaba mal del templo. Que hablaba mal de las tradiciones judías. Que predicaba en contra de las tradiciones judías. Todas estas cosas surgieron.

[10:54] Todos estos rumores. Todas estas falsas acusaciones en contra de Pablo. Un apóstol del Señor. Un apóstol de nuestro Señor Jesucristo. Y en una ocasión él se encontraba en el templo.

[11:07] Y un grupo de judíos lo vieron en el templo. En lugar de adoración que ellos adoraban a Dios. Y dijeron, este es el que, este es el que.

[11:18] Y vieron, hicieron una acusación. Dijeron que él estaba llevando gentiles. Gentiles al templo. Y esto ellos lo tenían prohibido. Y hicieron, armaron un alboroto.

[11:30] Y agarraron a Pablo, mis hermanos. Y lo empezaron a darle golpe. Y lo arrastraron fuera del templo. Mucho, imagínense una turba.

[11:41] Una turba llena de celos. Una turba sin conocimiento de Dios. Sin conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Lo arrastraron fuera. Y se armó un alboroto, como dice en el libro de Hechos.

[11:55] Como nosotros hemos visto. Y esto, le avisaron al tribuno, al jefe militar. Le dijeron que estaban, le dijeron que había un alboroto en el templo.

[12:06] No estaban muy lejos de ahí. Y fueron los militares, las autoridades militares fueron. Y cuando los judíos vieron, los líderes religiosos que estaban maltratando a Pablo, vieron que llegaron los militares.

[12:18] Inmediatamente ellos dejaron de golpearlo. Y ellos pudieron quitarle a Pablo. Estaba tan agolpeado, tan gravemente herido, que no podía caminar. Para él poder caminar, él tenía que, tuvieron que, dos soldados, uno a cada lado.

[12:32] Uno a cada lado, tuvieron que agarrarlo. Y Pablo, miren en su corazón lo que le dijo a los militares. Que le pidieran que lo dejaran hablarle a la multitud.

[12:43] Todavía los militares no sabían por qué era el alboroto. Ellos no entendían. Los guardias que estaban custodiando a Jerusalén no sabían por qué era el alboroto.

[12:56] Y él le pidió que le dejaran hablar con ellos. Ellos accedieron. Y cuando él estaba hablando, le estaba predicando de su conversión.

[13:07] Le estaba hablando de su conversión. Y le dijo que Dios lo había mandado a los gentiles. Pero cuando ellos escucharon esto, dijeron que se llevara a este hombre.

[13:20] Que lo quitaran. Que este hombre merecía la muerte. Porque para ellos, los gentiles eran considerados como algo que no tiene valor.

[13:32] Por decir una palabra, para no decir una palabra, otra palabra. Y entonces los militares decidieron, como vieron la gente muy alborotada, vieron a la gente muy acalorada, muy enojada con Pablo.

[13:46] Entonces, el tribuno ordenó que tomaran a Pablo y lo llevaran a la fortaleza para ser investigado. Pero imagínense, la forma de que él iba a ser investigado era sometiéndolo a golpe, era a torturarlo.

[13:59] Y cuando ya lo llevaron a la fortaleza, que lo tenían amarrado, que lo tenían ya encadenado para torturarlo, para sacar la información, porque ellos no entendían por qué causaba tanto revuelo este hombre en la población judía.

[14:16] Cuando iban a hacer esto, entonces Pablo le dijo que si era lícito, golpeara a un ciudadano romano. Esto fue un alboroto que se armó dentro de la fortaleza militar, porque era contra la ley, golpear a un ciudadano romano sin ser sometido a un juicio.

[14:35] Imagínense lo que pasó, imagínense lo que sucedió. Inmediatamente el centurión fue donde el tribuno, que era la autoridad máxima, el responsable de todo, y le dijo lo que Pablo le había dicho.

[14:48] Entonces él fue y le preguntó que si era ciudadano romano. Y él le dijo que sí, que verdaderamente. Entonces el tribuno le dijo, yo soy ciudadano romano, que lo consiguió con dinero.

[15:00] Se podía comprar la ciudadanía romana. Además de eso, si tú le prestabas algún servicio al imperio romano, que era el imperio más poderoso de ese tiempo, era el equivalente a lo que es Estados Unidos en este tiempo. Y él le dijo, si uno le hace un servicio al imperio romano, podía adquirir la ciudadanía.

[15:16] Pero Pablo era de nacimiento. Entonces él le dijo, yo soy ciudadano romano de nacimiento. Mi padre, mi padre era ciudadano romano y él era de nacimiento ciudadano romano.

[15:28] Esto puso en aprieto al tribuno. El saber que ellos iban a golpear a un ciudadano romano.

[15:39] Y que eso inclusive le podía costar la prisión, inclusive un castigo severo le hubiese podido costar a él. Entonces, mis hermanos, en el día de hoy nosotros vamos a ver tres puntos en estos versículos que hemos leído.

[15:55] Nosotros vamos a ver el complot para matar a Pablo. Vamos a ver este primer punto. El segundo punto, vamos a ver la providencia de Dios. La providencia, vamos a ver la providencia de Dios.

[16:06] Y en el tercer punto, nosotros vamos a ver Pablo ante el gobernador. Y vamos a empezar en este capítulo, en este versículo 12.

[16:17] Pero primero vamos a leer de nuevo el versículo 11. Yo quiero que lo leamos juntos. Dice, la noche siguiente, después que había pasado todo esto, después que Pablo había sido golpeado, que había sido maltratado, que trató de hablar cuando le estaba hablando de su conversión a ellos.

[16:35] Dios dice, a la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo, ten ánimo. El Señor le está refiriendo a nuestro Señor Jesucristo. Le dijo, ten ánimo, Pablo.

[16:47] Pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma. Imagínense cómo estaba Pablo, quizá adolorido, adolorido por los golpes que había recibido, todas las cosas que le habían pasado.

[17:03] Pero miren qué buena visita, qué grata sorpresa, qué buena noticia, que se le apareció nuestro Señor Jesucristo y le dijo que tenga ánimo. Que además, como él había testificado en Jerusalén, iba a testificar en Roma.

[17:16] Y dice en el versículo 12, dice, venido el día, o sea, la mañana siguiente podríamos decir, algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo.

[17:34] Oigan, un juramento. ¿Qué tipo de juramento han hecho estos judíos? Dijeron, nosotros no vamos a comer absolutamente nada, ni vamos a beber absolutamente nada, hasta que no le hayamos dado muerte a Pablo, hasta que no hayamos matado a Pablo.

[17:52] Wow, mis hermanos, esto es increíble. Y uno se pregunta, y nosotros leemos, ¿y qué Pablo le había hecho a ellos? ¿Qué Pablo le estaba haciendo a la comunidad? ¿Qué Pablo le estaba haciendo a la ciudad de Jerusalén?

[18:04] ¿Qué Pablo le estaba haciendo a los lugares donde él estaba en Asia Menor que había visitado? Pablo lo que estaba haciendo, formando iglesia, predicando el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Y miren, ese odio, ese rencor hacia él.

[18:17] Estas personas estaban siendo, no nos llamemos a engaño, estas personas estaban siendo usadas por Satanás y sus demonios. Definitivamente, mis hermanos.

[18:29] Porque Pablo era un hombre que predicaba la palabra, un hombre íntegro, un hombre que estaba sacrificando porque el reino de nuestro Señor Jesucristo siguiera avanzando.

[18:39] Y esto nos llama la atención, pero mis hermanos, esto nosotros lo vemos en estos tiempos. Miren cómo el pastor Edgar estuvo orando por un hermano, y no podemos ni siquiera decir su nombre por cuestiones de seguridad.

[18:53] Cuando él estaba orando, yo estaba pensando precisamente en los misioneros, que tienen que dejar, dejan su familia, dejan todo, y se van a predicar el evangelio.

[19:07] Estuve pensando en los hermanos que viven en estos lugares, donde hay hostilidad en contra del evangelio de Cristo, que son muchos. Y él mencionó algunos, y yo los vuelvo a mencionar, mis hermanos, para que los tengamos presentes.

[19:19] Es difícil predicar el evangelio en Corea del Norte. Si te encuentran predicando el evangelio, si te encuentran leyendo la Biblia, te pueden someter, te mandan a una zona de trabajo a ti, a tu familia, con tus hijos, con mala alimentación, con condiciones infrahumanas.

[19:35] Nosotros vemos en los videos, en muchos lugares, en la India, donde asesinan, matan a pedrada, a los cristianos. No hablarle, ni siquiera hablarle de muchos países musulmanes, donde los cristianos tienen que vivir a escondida, donde los cristianos están en peligro de muerte constantemente, día a día.

[19:53] O sea, lo estamos viendo aquí, pero también nosotros en estos momentos lo estamos viendo. Y tenemos que darle gracias a Dios que por el momento, que por el momento todavía no hay esa persecución aquí en esta nación.

[20:08] Tenemos que darle gracias a Dios, mis hermanos. Nosotros somos privilegiados. En México, que está en la frontera con nosotros, muchos cristianos pierden la vida, muchos cristianos son asesinados.

[20:19] Miren qué cerca estamos nosotros de México. En Colombia, muchos cristianos también pierden la vida, son asesinados. Mis hermanos, esto, pensemos en esto. Y el Señor nos lo está diciendo.

[20:31] Entonces, ellos pensaron, planearon asesinar a Pablo. Y miren, como les dije, el juramento, el tipo de juramento que hicieron. Y el versículo 13 nos dice que eran más de 40 los que se reunieron.

[20:46] Imagínense, más de 40 personas reunidas con la intención de asesinar a un hombre que lo único que estaba haciendo era predicando sobre la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, sobre la esperanza que trajo Cristo en nosotros, sobre la salvación de nuestro Señor Jesucristo.

[21:02] Se juntaron más de 40 personas a maquinar, planearon un complot. Y miren qué hicieron entonces. Ellos fueron donde los sacerdotes, los principales sacerdotes, los principales líderes religiosos y los ancianos, y les dijeron y los comprometieron, trataron de que ellos se involucraran también en este plan, en este complot que ellos habían armado.

[21:27] Ellos fueron, miren, como dice en el versículo 14, los cuales, estos más de 40, fueron a los principales sacerdotes y a los ancianos y dijeron, miren cómo le dicen, nosotros nos hemos juramentado bajo maldición, a no gustar nada, hasta que hayamos dado muerte a Pablo.

[21:45] Oigan esto, esto es increíble. Ellos son, ellos van donde los líderes religiosos, los que están supuestos a guardar, a proteger la ley moral, la ley de Dios.

[21:57] Y ellos le están hablando que van, están planificando matar a una persona. A estos líderes religiosos, que posiblemente predican los mandamientos, predicando los mandamientos de Moisés, los mandamientos de Dios, que dice que no matarás, y todo esto, y ellos van y le están diciendo esto.

[22:16] Eso es para que ustedes vean, mis hermanos. El pecado, el pecado que le ha hecho tanto daño, le sigue haciendo tanto daño a la humanidad, y precisamente eso vino Cristo, a morir, murió por nuestros pecados, para darnos vida eterna, para darnos salvación.

[22:31] Y miren, cómo seguía el complot, cómo era el plan, dijeron, ahora pues vosotros, con el concilio, el concilio era como la Suprema Corte, vamos a poner un ejemplo, para que podamos entender, era como la Suprema Corte de Justicia, eran los encargados de las leyes, y además de eso, eran los encargados, la guía espiritual del pueblo.

[22:57] Miren en cuáles manos estaba el pueblo. Entonces dijeron, nosotros, le dijeron cuál era el plan, y ahora pues, vosotros con el concilio, requerid al tribuno, que le traiga mañana ante vosotros, que traiga Pablo, como que queréis indagar alguna cosa, indagar alguna cosa más cierta acerca de él, y nosotros estaremos listos para matarle antes que llegue.

[23:23] Wow, miren cuál era el plan. Ellos fueron donde los líderes, religiosos, le dijeron, ustedes le van a decir, que tienen que hacer algunas otras investigaciones a Pablo, que lo traigan, que lo traigan aquí, y nosotros lo vamos a estar esperando, y lo vamos a invocar, vamos a hacer una emboscada, perdón, y lo vamos a matar, antes de que llegue.

[23:47] ¿Qué plan tan diabólico y satánico? Estaban ellos planeando, y lo que da pena, lo que, aunque Martin Lloyd-Jones dice, que no debemos sorprendernos, cuando vemos las personas actuales de esa manera, porque sabemos que el que no tiene a Cristo, no le está sirviendo al otro, le está sirviendo a Satanás y a sus demonios.

[24:07] Entonces, le dijeron esto, tú le dices que tiene algunas otras cosas que preguntarle, y cuando él venga por el camino, nosotros lo atacamos, le hacemos una emboscada, y lo matamos, y lo asesinamos.

[24:20] Entonces, yo me puse, estuve pensando, en este plan, en este plan tan diabólico, en este plan tan macabro, que ellos habían planeado, y parece ser, parece ser, mis hermanos, que ellos estuvieron de acuerdo, los líderes religiosos, con todas estas cosas, que ellos le estaban proponiendo, todas estas propuestas.

[24:48] Entonces, ¿qué vemos en el versículo 16? Miren la providencia de Dios. Al final vamos a seguir abundando sobre la providencia de Dios.

[25:00] Miren, miren lo que, lo que sucede en el versículo 16. Más el hijo de la hermana de Pablo. Nosotros no sabíamos que Pablo tenía una hermana. Por lo regular, tenemos poca información de la familia de Pablo.

[25:15] Sí sabemos, porque él mismo lo dijo, que su padre era judío, pero no teníamos esta información. Es una información nueva, que nosotros nos estamos enterando ahora. Dice, más el hijo de la hermana de Pablo, posiblemente esta hermana, no hay información de ella, en los comentarios tampoco encontré información sobre ella.

[25:35] Posiblemente ella creció, se crió, se casó, y vivía en la ciudad de Jerusalén. Y entonces tenía un hijo, un joven, y él oyó lo que estaban planeando.

[25:48] Este joven, miren la providencia de Dios. Acuérdense que nuestro Señor Jesucristo le había dicho, lo vimos en el versículo 11, a Pablo que tenga ánimo, que tenga fe, porque él va a testificar sobre él en Roma.

[26:02] Entonces, miren cómo, por la providencia de Dios, este sobrino de él, no es ninguna otra persona en particular, es una persona cercana a Pablo.

[26:16] Escuchó del plan que ellos tenían, y miren lo que él hizo, él fue y entró a la fortaleza. No sé cómo él entró, era un recinto militar, parece que quizás lo conocían, no tenemos información tampoco sobre esto, pero él entró a la fortaleza, y le dio aviso a Pablo.

[26:35] Era su tío, era su sangre. Él fue y le dijo, mira, están planeando hacer esto, te van a mandar a buscar, y te van a, te van a interceptar, y te van a quitar la vida.

[26:46] Y miren qué hizo Pablo. Pablo, inmediatamente cuando el joven le dijo esto, llamó a uno de los centuriones. Pero miren la inteligencia, y la sabiduría que Dios le da a los creyentes.

[26:59] Él le dijo, lleva a este joven ante el tribuno, o sea, que lo lleve en frente del jefe del recinto militar, llévalo ante el tribuno, que él tiene algo importante que decirle.

[27:13] Él no le dio ninguna información al centurión. El centurión era un oficial de menos rango. Dice que posiblemente era encargado de alrededor 100 soldados, más o menos. Pero el tribuno era el encargado de todos los centuriones, de todos los soldados, era el jefe máximo.

[27:28] Era el encargado de toda la seguridad de la ciudad donde estaba. Y él le dijo, él tiene algo importante que lleva a este joven ante el tribuno porque tiene cierto aviso que darle.

[27:42] Entonces dice que él entonces, tomándole, le llevó al tribuno y dijo, el preso Pablo me llamó y me rogó que trajese ante ti a ese joven que tiene algo que hablarte.

[27:55] Lo llevó. Posiblemente, si él hubiese querido, se niega. Dice, no, tú eres detenido, tú no tienes ningún privilegio. O tú tienes que decirme, ¿para qué tú quieres que yo lo lleve delante del tribuno?

[28:06] Pero él no se negó. Estamos viendo la providencia de Dios. Estamos viendo cómo Dios obra de una forma, obra, perdón, de una forma misteriosa. Entonces el tribuno, tomándole de la mano y miren lo que hizo, retirándose aparte, él no habló con el joven delante del centurión.

[28:25] Aquí lo dice claro. Él tomó al joven de la mano y retirándose aparte, le preguntó, ¿qué es lo que tienes que decirme? Y entonces él les dijo lo siguiente, los judíos han convenido en rogarte que mañana lleves a Pablo ante el concilio, como que van a inquerir alguna cosa, una cosa más cierta acerca de él, pero tú no les creas porque más de 40 hombres de ellos le acechan, los cuales se han juramentado bajo maldición a no comer ni beber hasta que le hayan dado muerte y ahora están listos esperando tu promesa.

[29:01] Wow, volvió. Estamos viendo que en tres ocasiones estos versículos, estos pocos versículos que hemos visto, en tres ocasiones mencionan la trama que tenían contra Pablo.

[29:13] Lo vimos en el comienzo, lo vimos en la parte media, lo estamos viendo aquí en la parte final de estos versículos, vuelven y le mencionan la trama de los judíos que se organizaron, se juntaron y querían darle muerte a Pablo, querían quitarle a Pablo, querían quitarle la vida a Pablo.

[29:30] Entonces, ¿qué hizo el tribuno? Y llamando a dos centuriones, él envió, dijo, esto es un problema serio, dijo, esto es algo que me puede costar el trabajo o puedo involucrarme en algo que me puede afectar.

[29:51] ¿Y qué hizo él? Mandó la situación a otro oficial, no oficial militar, sino al gobernador que se llamaba al gobernador Félix.

[30:05] Él le mandó, dijo, esto es como dice Irán en Santo Domingo, esto es una papa caliente. Entonces, lo mandó a donde otro, a donde otra persona con más rango, con más autoridad para quitarse, quitarse esa situación, librarse de esa situación.

[30:23] Y dice, y llamando a dos centuriones, mandó que preparasen para la hora tercera, eso serían como alrededor de las nueve de la noche. Miren la cantidad de soldados que iban entonces ahora a cuidar a Pablo.

[30:36] Miren la cifra para que ustedes vean. Iban a ser en total cuatrocientos setenta soldados que iban a cuidar a Pablo. Dice, él mandó a doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros para que fuesen hasta Cesarea para llevar a Pablo, para llevarlo allá, mandárselo al gobernador a Félix.

[30:56] Cuatrocientos setenta hombres él designó para el cuidado de Pablo. Pablo ni siquiera nunca se imaginó, nosotros quizás nunca nos íbamos a imaginar esto si no lo estuviéramos leyendo aquí, que es la palabra de Dios.

[31:09] Y dice, y que preparasen cabalduras en que poniendo a Pablo le llevasen a salvo a Félix, el gobernador. Muchas veces los prisioneros cuando iban a ser transportados tenían que caminar.

[31:20] Y miren, aquí le proveyeron posiblemente un caballo para que él fuera. Y él escribió una carta al gobernador Félix donde le explicaba la situación que nosotros vamos a ver.

[31:33] Estamos viendo todas estas cosas que están sucediendo con Pablo. Acuérdense de la promesa de nuestro Señor Jesucristo. Dios es fiel. Dios cumple su palabra. Dios le dice que él iba, le dijo a Pablo, cuando digo Dios Cristo es Dios, Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo.

[31:52] Cuando nuestro Señor Jesucristo le dijo que él iba a testificar en Roma y miren cómo todas las cosas, todas las cosas están, se están, están sucediendo de acuerdo al plan de Dios.

[32:07] De acuerdo al plan de Dios están sucediendo las cosas. Miren cómo Pablo, un preso, miren cómo le designó 470 soldados para que lo cuidaran y decidió llevarlo en la noche porque se podía armar una revuelta en Jerusalén y acuérdense que el Imperio Romano nunca ha querido y no quería el Imperio Romano que hubieran revueltas en sus colonias, en los países que eran subordinados a ellos y si había muchos disturbios, los encargados de esas colonias tenían mucho problema con el emperador.

[32:44] Entonces, miren la carta que él le mandó, la carta que él le mandó al gobernador Félix, dice, Claudio Licías, ese era el nombre del tribuno, por lo regular en las cartas en la antigüedad, la persona que dirigía la carta empezaba poniendo su nombre, nosotros no hacemos esto, en la actualidad nosotros ponemos nuestro nombre al final despidiéndonos, pero en la antigüedad era así, y dice, Claudio Licías, al excelentísimo gobernador Félix, salud, y miren todas las cosas que él dice, a este hombre ha aprehendido, ha aprehendido por los judíos y que iban ellos a matar, lo libré yo acudiendo con la tropa, habiendo sabido que era ciudadano romano, él no sabía, él está mintiendo mis hermanos, él está hablando mentira aquí, él dice, lo iban a matar y yo sabiendo que era ciudadano romano, él se dio cuenta que era ciudadano romano cuando él lo iba a golpear, cuando él lo iba a torturar para sacarle informaciones, y dice, él se está poniendo como un héroe, y queriendo saber la causa por la que le acusaban, le llevé al concilio de ellos, y allí es que le acusaban por cuestiones de la ley de ellos, pero que ningún delito tenía digno de muerto de prisión, ahí estamos de acuerdo, en eso estamos de acuerdo, pero al ser avisado de acechanzas que los judíos habían tendido contra este hombre, al punto, le he enviado a ti intimando también a los acusadores que traten delante de ti lo que tengan contra él, pásalo bien, él dijo, los que lo están acusando tenían que ir donde Félix, tenían que, tenían que ir donde el gobernador para resolver esta situación, entonces ahí el gobernador iba a tener la oportunidad de escuchar a Pablo, iba a tener la oportunidad también, mis hermanos, de las personas que le estaban haciendo las acusaciones, que hicieron los 470 soldados que llevaban llevaban a Pablo para el gobernador, ellos lo llevaron hasta una ciudad que se llama

[34:45] Antipatris, posiblemente, el destino final de Pablo iba a ser Cesarea y estaba aproximadamente a 60, en uno de los comentarios que estuve revisando, estaba aproximadamente como a 60, a 60 kilómetros, pero ellos no lo llevaron directamente hasta esta ciudad, primero lo llevaron aquí a Antipatris, Antipatris, que era una ciudad predominantemente donde la población era gentil y esto, mis hermanos, ya le dio a ellos la garantía de que no iban a recibir un ataque de los judíos, entonces, 400 soldados, 400 soldados se devolvieron y siguieron entonces con Pablo los 70 soldados que estaban, que iban a caballo, de los 470, habían 400 que iban a pie y habían 70 que iban a caballo, entonces, estos fueron los que siguieron acompañando, acompañando a Pablo,

[35:47] Pablo llegó ante el gobernador Félix y este, este vio el caso, posiblemente quiso salirse del caso, posiblemente él quiso, no quiso seguir, no quería este caso, posiblemente estaba pensando quizá en el gobernador de Siria posiblemente podía hacerse cargo de este caso, pero como era un caso tan difícil, él no quiso, él sabía que se iba quizá a complicar más si él se lo enviaba a otro lugar, entonces, le preguntó de dónde venía, Pablo le recomendó, le dijo de Cilicia, entonces, él dijo que iba a escuchar el caso, que iba, y que iba, como iba a escuchar todas las cosas, hasta que, cuando vinieran los que los estaban acusando, muchos versículos, estamos viendo la trama que hubo contra Pablo, estamos viendo que fue enviado al gobernador, no sé, recordamos de la promesa que le hizo nuestro Señor

[36:53] Jesucristo, que nosotros vemos en estos versículos, mis hermanos, que nosotros vemos en estas cosas que nos está, el autor Lucas escribió, que nos llama la atención de estos versículos, mis hermanos, y lo que, leyendo, revisando, revisando comentarios, mis hermanos, lo que me llama la atención es la providencia de Dios, una palabra que nosotros la mencionamos muchas veces, la hemos mencionado varias veces, la providencia de Dios, nosotros estamos viendo en estos versículos, y sería bueno que nosotros hagamos una definición de lo que sería la providencia de Dios, creo que le presten mucha atención, mis hermanos, que sería la providencia de Dios, y esta definición, yo la vi en Gemini, que es de

[37:58] Google, miren como dice, Dios no solo creó al mundo, piensen en esto, Dios no solo creó al mundo, sino que también lo sostiene, y lo dirige hacia sus propósitos, Dios creó al mundo, Dios lo sostiene, y Dios lo dirige hacia su propósito, si no fuera por Dios, la tierra no existiera, Dios sostiene la tierra, el universo se sigue expandiendo, es por el poder de Dios, los movimientos de la tierra, es por el poder de Dios, Dios sostiene la creación, entonces, que nosotros vemos en estos versículos, nosotros vemos la providencia de Dios, que nosotros, que incluye la providencia de Dios, esto es importante, que abarca la providencia de

[38:59] Dios, esta información es de la teología sistemática de John McArthur, la que abarca la providencia de Dios, y quiero que le presten mucha atención, pensemos en la providencia, mis hermanos, pensemos lo que abarca la providencia de Dios, y miren lo que abarca, abarca el universo, la esfera física, los animales, acuérdense como dicen, ni siquiera cae un pajarillo del cielo sin que Dios tenga control, Dios es soberano, Dios es todopoderoso, nosotros estamos aquí hoy por la providencia de Dios, abarca los animales, las naciones, el nacimiento y la vida del hombre, wow, dice, los éxitos y los fracasos del hombre, wow, esto abarca la providencia de Dios, las cosas que parecen sin importancia, la protección de su pueblo, la provisión de su pueblo, las respuestas a las oraciones y el juicio de los impíos, wow, yo quiero que se por lo menos dos o tres de esta que se acuelen, que se recuerden mis hermanos que

[40:14] Dios, Dios es soberano, Dios está en control, Dios está en control de todas las cosas, acuérdense que Dios no solo creó al mundo, sino que también lo sostiene, entonces, como nosotros vemos la providencia de Dios aquí en estos versículos, acuérdense que Pablo es encarcerado, llevado la fortaleza, lo van a golpear para sacar la información y le dice yo soy ciudadano romano, quien determinó que Pablo naciera donde él nació, quien determinó que él fuera ciudadano romano, fue Dios mis hermanos, Dios es quien decide donde nosotros vamos a nacer, le puse el ejemplo que si Dios no hubiese puesto a elegir a nosotros donde queremos nacer, posiblemente no hubiéramos elegido donde nosotros nacimos, hubiésemos querido nacer en otra nación, pero Dios es quien decide donde nosotros nacemos, y ahí nosotros vemos la providencia de Dios, esto lo libró a él de que fuera golpeado, de que fuera maltratado, pero fíjense en el versículo 16, nosotros vimos que el hijo de su hermana, una hermana de

[41:16] Pablo que nosotros no sabíamos que tenía hermana, un hijo de su hermana, escuchó de lo que estaban planeando, y ustedes piensan que eso es una universalidad, o como muchas veces decimos por el destino, mis hermanos, no, es Dios quien está en control de nuestras vidas, es Dios quien está en control del universo, es Dios quien decide en nuestras vidas, es Dios todopoderoso, y miren como él escuchó la trama, y miren como él fue y le dijo, y fue astuto también este joven, él fue y le dijo a Pablo y lo que le estaba sucediendo, la sabiduría de Pablo, Pablo no habló con el centurión, sino le dijo, este joven tiene algo que decirle, algo importante al tribuno, mis hermanos, estamos viendo la providencia de Dios, estamos viendo la soberanía de Dios, pero aquí tenemos otro ejemplo que es mucho más importante, mis hermanos, algo mucho más grandioso que nosotros tenemos en estos versículos, que pasa en el versículo 11, que nuestro

[42:28] Señor Jesucristo le dijo a Pablo ten ánimo, pues así como tú has testificado de mí en Jerusalén, así tú vas a testificar en Roma, cuando, oigan, fue nuestro Señor Jesucristo quien es Dios, quien le dijo esto a Pablo, imagínense entonces cuando Pablo llegó a su sobrino y le dijo, tío, mira, están planeando matarte, están planeando quitarte la vida, Pablo, si no hubiese tenido, si no hubiese estado claro en lo que el Evangelio es, si no hubiese estado claro en lo que la palabra de Dios dice, si no hubiese estado claro en su teología, él hubiese dicho, bueno, pero Dios me dijo que tenga ánimo, que esté tranquilo, que yo voy a Roma, yo me voy a quedar aquí tranquilito, no te preocupes mi hijo, vete para la casa, que todo va a estar bien, no, él no actuó de esa forma, él no actuó de esa forma, él no se quedó tranquilo, él no se quedó callado, él no le dijo esto, él llamó al centurión con astucia, lo mandó donde el tribuno al sobrino, él no se quedó con los brazos cruzados, mis hermanos, y nosotros aquí podemos ver dos cosas, y vuelvo y se lo repito, lo repití en la última predicación,

[43:43] Dios es un Dios soberano, Dios está en control, pero nosotros tenemos que entender dos rieles de un tren que nunca se juntan, pero que la Biblia habla de las dos, la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre, la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre, oh señor, dame un trabajo, pero, bueno, el señor me va a mandar un trabajo, yo me voy a quedar aquí en la casa tranquilo, no, no, no, oh señor, no me siento bien, bueno, ve al médico, visita al médico, órale al señor, pídele al médico que tú vas a ver, Pablo, y esta es una enseñanza que yo me puse a meditar, digo, ven acá, pero Pablo no se quedó tranquilo, cuando el sobrino fue, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, rieles que nunca se juntan pero que la Biblia habla de las dos cosas, el hombre

[44:53] Dios salva, Dios nos salva cuando nosotros nos arrepentimos de nuestros pecados, cuando nosotros ponemos nuestra fe en nuestro Señor Jesucristo Dios transforma nuestros corazones Dios nos salva, pero nosotros tenemos que arrepentirnos, nosotros tenemos una responsabilidad nosotros somos seres responsables mis hermanos muchas veces nosotros por un mal entendimiento de la palabra de Dios por una mala aplicación de la palabra de Dios nosotros no actuamos bíblicamente y este es un ejemplo que nosotros estamos viendo aquí en Pablo este es un ejemplo que el Espíritu Santo nos está dando a nosotros en el día de hoy para que nosotros entendamos en la providencia de Dios si Dios provee Dios es bueno Dios está en control pero yo soy responsable yo tengo que leer mi Biblia yo tengo que predicar el Evangelio yo tengo que orar yo tengo que obedecer a Dios yo tengo que obedecer a Dios Padre

[45:58] Dios Hijo y Dios Espíritu Santo mis hermanos entonces nosotros hemos visto el complot para quitarle la vida a Pablo nosotros hemos visto además del complot la providencia de Dios y nosotros vimos como Pablo fue entregado al gobernador entonces yo pienso que las aplicaciones la hemos mencionado pero vamos a hacer a hacer algunos algunos algunas exaltaciones algunas que podemos darle mis hermanos recuérdate de esto como iglesia que nosotros tenemos que llevar hermanos que Dios es soberano que Dios la providencia de Dios que Dios está en control que Dios cumple su palabra Dios cumple su palabra y la Biblia es la palabra de Dios por eso decimos perdón que la Biblia es nuestro manual nuestro manual de vida

[47:00] Dios le prometió a Pablo que él iba a testificar de él en Roma y miren como todas las cosas estaban sucediendo como leímos en la definición de providencia dice que todo lo dirige hacia su propósito miren como todas las cosas estaban siendo dirigidas de acuerdo al propósito de Dios y no solamente eso que lo dejé para el final en el versículo 35 dice te oiré cuando ven cuando vengan tus acusadores y mandó que lo custodiasen en el pretorio de Herodes eso era un palacio de que Herodes construyó era un lugar no era una prisión en sí fue entregado a los militares era algo precioso por así decirlo y él y ahí fue que que que Pablo imagínense escoltado con muchísimos soldados 470 soldados parecía un presidente quizá quizá más más soldados que Putin el presidente de Rusia o quizá que que Donald Trump quizá podría ser muchos más soldados custodiados miren como Dios a los que aman a Dios todas las cosas le vienen a bien entonces nosotros como iglesia tenemos que entender la providencia de Dios tenemos que entender que es un Dios soberano que es un Dios que está en control de todas las cosas es un Dios que no se le escapa absolutamente nada la providencia de Dios pensemos en esto y en la soberanía de Dios y pensemos también como iglesia que nosotros somos seres responsables nosotros tenemos que orar nosotros tenemos que predicar la palabra nosotros tenemos que obedecer a Dios nosotros tenemos que tener comunión con los hermanos nosotros tenemos que invitar personas que vengan a escuchar la palabra de Dios nosotros tenemos que venir los miércoles a orar a orar por las necesidades de la iglesia tenemos que orar por los hermanos y si tú estás aquí sin Cristo si tú estás aquí sin nuestro Señor

[48:59] Jesucristo te pedimos que te arrepienta de tus pecados necesita arrepentirte necesita creer en Jesucristo es la única forma de nosotros poder ser salvos cuando tú te arrepientes cuando tú crees en Jesucristo en nuestro Señor Jesucristo el Espíritu Santo mora en ti te lleva a toda verdad a todo juicio el Espíritu Santo te guía entonces ya tú no vas a andar en la carne sino tú vas a andar en el Espíritu dando frutos de salvación vamos a orar mis hermanos Padre amado gracias por tu palabra gracias por estas palabras que tú nos has dado ayúdanos a comprenderla ayúdanos a aplicarla ayúdanos a entenderla gracias Señor en el nombre de Jesús Amén Amén